SPOKEN WORD GALLERY 01

A Thousand Arms for Bellatin

by Mario Bellatin

Jueves 9 de Febrero / Jose Garcia ,mx / SALON ACME / Ciudad de Mexico

Bellatin es una persona de un solo brazo, es decir nació de esa manera. Sin embargo, en la época en la que transcurrió su infancia —quizá por los rezagos del imaginario de la posguerra— era común la idea de utilizar prótesis para todo aquel que presentara características físicas ajenas a la mayoría. Es por eso que Bellatin se vio obligado a utilizar desde muy niño un aparato de este orden, sin necesitarlo realmente. Con el pasar de los años aquello motivó que desarrollara una profunda dependencia con el artefacto: una necesidad de tipo psicológico. Aquella situación se alargó hasta su edad adulta, cuando aparecieron las prótesis cibernéticas, las cuales empezó a utilizar poniendo más de una vez en riesgo su vida. Activadas por señales procedentes del cerebro, estas prótesis desarrollaban muchas veces respuestas distintas a las solicitadas: por ejemplo, se aferraban de manera tenaz al volante de un auto en pleno movimiento, o tomaban la otra mano con el fin de quebrar sus huesos. Además, Bellatin advirtió en ese tiempo una serie de desórdenes neurológicos motivados seguramente por la interferencia de esos aparatos, cuya operación a partir de impulsos eléctricos repercutía quizá en el normal funcionamiento del cerebro. Cuando tomó la decisión de deshacerse de aquella prótesis para siempre, decidió arrojarla al río Ganges cuando discurre frente a la ciudad mística de Benarés.

 

A Thousand Arms for Bellatin

by Mario Bellatin

Thursday February 9 / Jose Garcia ,mx / SALON ACME / Mexico City

Bellatin is a person with a single arm, which means he was born that way. However, at the time of his childhood —perhaps due to post-war imaginary traces— the use of prosthetics was common for all who had different features than the rest of the people. For this reason and with no real need for it, Bellatin was forced to use a prosthetic arm since he was very young. As years passed, this motivated a deep dependency with the object: it was a psychological need rather than a physical one. This situation extended until his adult life, when cybernetic prosthetics appeared and he started using them putting his life at risk more than once. Activated by brain signals, this prosthetic arms frequently developed unsolicited responses: for example, they would strongly grab the steering wheel of a moving car or hold the other hand with the intention of breaking its bones. Moreover,Bellatin noticed a series of neurological disorders that could have been attributed to the interference of these gadgets, which, operated by electrical impulses, surely had an effect in brain function. When he took the decision to get rid of that prosthetic arm for good, he threw it away in the Ganges river where, as part of a millenary ritual, numerous dead bodies pass.